¡Festejemos en el laberinto!

Festejar el cumpleaños de los chicos debe ser una tarea divertida tanto para ellos como para nosotros. Debemos buscar alternativas diferentes y entretenidas que hagan a los niños pasar un buen momento y divertirse sin problemas.

Desde hace ya muchos años está demostrado que los laberintos son uno de los juegos preferidos por los chicos ya que requieren de mucho movimiento y energía. Es por eso que, si bien es una idea sencilla y conocida, será un éxito asegurado en la mayoría de los casos.

Si contamos con espacios al aire libre es una buena opción alquilar un laberinto ya sea de los tradicionales o de los inflables. Los inflables son ideales para fechas calurosas ya que se pueden intervenir con agua y espuma y harán el festejo más divertido todavía. Claro está que, en esos casos, siempre deberá haber un adulto supervisando a los chicos porque en los lugares muy resbaladizos puede que haya tropezones o caídas. Es indispensable, antes de dejar entrar a los chicos al laberinto húmedo, hacerlos concientes de los peligros que pueden atravesar si no son cuidadosos con sus movimientos y con sus compañeros.

Los laberintos tradicionales, por su parte, formados por redes, tubos transparentes, tubos de color opaco que no se sabe a dónde nos llevan, puentes colgantes y toboganes, entre tantas otras cosas mantendrán a los chicos entretenidos por largo rato tratando de encontrar el mejor camino para llegar a destino.

Generalmente, los laberintos desembocan en un pelotero o colchón inflable en donde los chicos pueden descansar, quedarse jugando o comenzar nuevamente su recorrido. En el caso de los laberintos al aire libre para días de verano, podemos hacer que los mismos desemboquen con un tobogán en la piscina y, de esta manera, nos aseguraremos de combatir el calor de la mejor forma posible.

Debemos recordar que lo más importante de los cumpleaños de niños es disfrutar tanto de la organización como de la planificación de cada uno de los detalles ya sea del lugar, salón, decoración, invitaciones, comida o souvenires. Cuanto más influyamos en el proceso, más propio lo sentiremos y más cálido será el festejo.